El Baste, famoso restaurante de los mejillones rellenos del Casco Viejo, ha cerrado por jubilación y en Inmobiliaria Artea nos hemos encargado de una de sus últimos deseos: la venta del local.
Los dueños del Baste que ya conocían Artea por nuestra actividad en el Casco Viejo desde hace más de 30 años, buenas referencias, y los servicios que ofrecemos a los propietarios, querían traspasar el local con las seguridades que merece un local con historia como el Baste. Necesitaban un comprador del área de la restauración que continuara con la actividad con el objetivo de que el local no quedara vacío en ningún momento, que siguiera teniendo mucha vida.
¿Cómo conseguimos comprador para el Baste?
La venta del local no era fácil, es un local grande, de más de 130 metros cuadrados en el Casco Viejo de Bilbao, totalmente equipado y amueblado para la hostelería, con varias zonas de bar, comedor para 50 comensales, cocina industrial equipada y almacén, terraza para alrededor de 8 mesas, climatizado y en muy buen estado.
En Artea Inmobiliaria contamos con el servicio de venta en exclusiva, lo que nos permite llevar a cabo acciones promocionales con los inmuebles de forma mucho más personalizada, y así lo hicimos con el Baste.
Hicimos una sesión de fotos y video del local para publicarlo en los portales inmobiliarios de referencia con los que trabajamos como Idealista, Fotocasa, Pisos.com, entre otros; así como en nuestros medios propios: escaparates, web propia, redes sociales… Además publicitamos el local en espacios de referencia en los portales inmobiliarios y en medios pagados, lo que nos permitió segmentar a la audiencia objetivo y llegar así a los actuales dueños del local.
Podemos asegurar que el Baste ha sido uno de los locales icónicos de Bilbao, por el trato, la amabilidad de los dueños y trabajadores, y por supuesto, la calidad de sus platos. Un establecimiento emblemático que cierra sus puertas con una operación inmobiliaria exitosa, cumpliendo su deseo de que el local siga recibiendo miles de personas en sus mesas.



